Acoso Laboral o Mobbing en México, Qué es y Cómo Prevenirlo

Las acciones de acoso que puede sufrir una persona no se limita a los entornos académicos, pudiendo manifestarse en los espacios de trabajo. Cuando esto ocurre en un entorno profesional nos encontramos en presencia del mobbing, fenómeno que lamentablemente es bastante antiguo.

En particular, en México las cifras de acoso laboral son realmente alarmantes. Resulta que aproximadamente el 70% de las personas han reconocido el haber sufrido mobbing por sus empleadores, jefes o supervisores directos.

Con esto se ve mermada la estabilidad, equilibrio y capacidad de crecimiento de los empleados y su productividad. Pero también esto conlleva a una afectación en lo personal.

En la actualidad, las empresas y entes gubernamentales han reconocido el impacto negativo del mobbing en las vidas de aquellos que lo sufren. De aquí ha surgido una tendencia que busca prevenir y darle solución a este flagelo.

Para poder llevar esto a cabo, el primer paso es informarse y educarse para poder reconocer los casos de abuso laboral y así poder hacerle frente, lo cual es el motivo que da origen a este artículo. Veamos a profundidad todos los aspectos relacionados con el mobbing desde su concepto, tipos y cómo prevenirlo. Sin más preámbulos, empecemos.

Acoso laboral o mobbing, ¿Qué es?

El acoso laboral o mobbing es cualquier acto de abuso o presión que se produce sobre un trabajador con el objetivo de suprimirlo empleando la denigración, exclusión y/o acoso. Generalmente, esto es un proceso enmarcado en la sutileza que pretenden menoscabar el desempeño del trabajador víctima del mobbing.  De este modo predomina un componente de violencia psicológica, pero de no detenerse a tiempo es posible que en algunas situaciones se manifiesten otros tipos de violencia como física y/o sexual.

La persona que es víctima del mobbing puede ser cualquier trabajador y su acosador busca erosionar la calidad de su ambiente laboral. Esto con el objetivo de hacerle aceptar condiciones injustas en el trabajo o en todo caso hacer que renuncie

El acoso puede venir de uno o varios compañeros de trabajo, pero en otros casos puede venir de la mano de un supervisor o que este sea cómplice del abuso. El motivo del abuso laboral puede provocarse por razones muy variadas: orientación sexual, raza, condición socioeconómica, raza, sexo, entre otras.

Las presiones laborales son un fenómeno que va en ascenso. Los especialistas atribuyen este incremento de las denuncias de mobbing a dos factores. El primero es que cada vez son más las personas que saben que es el mobbing y no toleran este tipo de abuso, tomando cartas en el asunto. Lo segundo, es que aún se mantiene una actitud empresarial que fomenta entornos laborales viciados o que estimulan actitudes de abuso.

El acoso laboral en México

En México, al igual que en el resto de Latinoamérica, existe una cultura laboral que es muy permisiva en lo que respecta a la fraternización y el acto de gastar bromas entre compañeros de trabajo. Ejemplo claro de esto son los motes o apodos, que si bien pueden ser amigables o descriptivos, pueden volverse ofensivos.

Pero esto va mucho más allá. En México, el mobbing se suele manifestar por diversas vías aparte de las bromas pesadas, donde todas en común el perpetuar el esquema de asimetría en el poder y recrear la desigualdad estructural. Así es posible identificar diversas acciones de acoso laboral tales como:

  • El uso de gritos, insultos y amenazas contra un empleado.
  • Empleo de tono despectivo.
  • Presión materializada en la sobrecarga de trabajo.
  • Limitar la asignación de tareas para luego señalar su ineficacia o baja productividad.
  • Erosión de la autoestima tras aplicar críticas destructivas.
  • Modificar las tareas para fomentar errores.
  • Someter al trabajador al aislamiento.
  • Esparcir rumores, chismes y/o calumnias sobre su desempeño laboral y/o personal.
  • Despreciar las opiniones, comentarios y tareas realizadas por un empleado víctima de mobbing.

Contexto legal mexicano contra el mobbing

Es preciso acotar que en México, la ley se emplea de manera que no genera una respuesta contundente de los entes del Estado. La razón es simple: este tipo de situación es canalizada entre el sindicato y el patrono, por lo que la contundencia de los correctivos no llegan con la misma fuerza.

Es por esto que muchos analistas uy especialistas sobre este tema aseguran que es necesario realizar una reformulación al canon legal. A esto se suma un aumento en la participación del Estado en la educación, prevención y combate activo contra el mobbing.

No obstante, es preciso acotar que la ley federal mexicana es bastante explícita al referirse sobre el acoso laboral. En este caso señala su prohibición ya sea que el patrono la genere, la tolere o fomente. En todo caso la multa al patrono que permita este tipo de conducta es de entre 250 a 5000 veces el salario mínimo establecido por el gobierno federal.

Inicios de un acoso laboral ¿Cómo empieza?

Como fenómeno psicológico y social, el mobbing comenzó a ser estudiado a mediados de los años 80 tras los estudios del doctor en psicología y psiquiatría Heinz Laymann. Este determinó que el comportamiento lleno de hostilidad presente durante la escolaridad podía transcender esta etapa y manifestarse a nivel profesional.

En estos y otros estudios posteriores se determinó que el acosador proyecta una destrucción, en términos psicológicos, de su víctima. Esto cómo respuesta a las inseguridades y miedos que el acosador siente sobre su propio desempeño como profesional. Estas acciones, caracterizadas por actos de denigración y abuso sobre sus víctimas, procuran enmascarar o desvirtuar aquello que perciben como una amenaza.

Por lo general, el agente de distorsión es el propio jefe o figura supervisora quien suele contar con lacayos o esbirros que sirven como reafirmadores de su accionar. Lo más común es que los abusadores recurran a grupos para actuar en una suerte de banda, mismas que proceden a realizar un linchamiento psicológico. Una vez es lograda la anulación, sometimiento o eliminación de la víctima, se busca otro chivo expiatorio, es decir una nueva víctima en un proceso recurrente.

La tendencia predominante del mobbing es vertical descendiente y busca conseguir quebrar la voluntad del empleado para hacerlo más dócil o hacerle renunciar. También sirve como elemento de terror para forzar condiciones laborales que de otra manera serían inaceptables. En otros casos simplemente obedecen a la proyección de conductas antisociales y manipuladoras del acosador que lo hace consciente e inconscientemente.

¿Cómo de frecuente suceden los acosos laborales?

Desafortunadamente, el acoso laboral es más frecuente de lo que muchos suponían. Estudios estadísticos realizados por entes gubernamentales en México entre 2018 y 2019 revelaron que un 80% de los trabajadores han visto acoso laboral en su entorno. Igual de alarmante es que más del 70% coincidió en que la conducta es realizada por los propios jefes.

La primera razón para que estas cifras sean tan altas es el arraigo de la estructura de desigualdad que, dentro de un esquema laboral altamente jerarquizado, se potencia. Por otro lado, el estancamiento profesional de los abusadores o la llegada de trabajadores con nuevas ideas genera un miedo a perder su estatus.

Ahora bien, al considerar las razones por las cuales hay un aumento en las denuncias de casos de mobbing es porque cada vez más los trabajadores son conscientes de sus derechos. De todos estos, al cobrar conciencia sobre su derecho a tener un espacio laboral digno y equilibrado ha cobrado gran peso.

Por otro lado, al cobrar conciencia sobre el impacto del mobbing las víctimas buscan ser resarcidas dado los diversos niveles de afectación que estos pueden manifestar en diversos ámbitos de su vida. A pesar de todo, los expertos en la materia aseguran que a pesar del creciente número de denuncias, son más los casos que permanecen en silencio.

Como en otros casos de abuso las víctimas sienten vergüenza de hacer manifiesta su situación, ya sea denunciando a las autoridades superiores. El detalle es que si eres víctima de acoso laboral o lo ves en tu entorno debes denunciarlo, no permitas que tu vida o la de otros se arruine.

Estadísticas publicadas en 2021 sobre el mobbing o acoso laboral en México

Publicado por Statista Research Department, 2 jul. 2021 

En un sondeo realizado el 29 de abril de 2019, alrededor del 12,3% de los encuestados en México dijo haber sido víctima de acoso en el ámbito laboral. 

De las personas que sufrieron acoso laboral, el 44,4% fue por acoso de tipo sexual.

Fuente: https://es.statista.com/estadisticas/1194979/porcentaje-vicitimas-acoso-laboral-mexico/

Efectos sobre la salud mental y física

El acoso laboral genera un impacto negativo sobre la víctima del abuso que se manifiestan en los planos mental y físico. El nivel de afectación varía de la intensidad del acoso laboral, la frecuencia, del estado emocional de la víctima, entre otros aspectos. Al evaluar a distintas personas que han sufrido este tipo de acoso es posible identificar las siguientes consecuencias:

Efectos del acoso laboral sobre la salud mental

El acoso laboral genera en sus víctimas un amplio espectro de efectos que, tal como dijimos previamente, dependerán de un conjunto de variables. Hablando en términos bastante generales, se dan cita sensaciones de vulnerabilidad, impotencia y vergüenza. En estadios de abuso más prologado el miedo y la culpa se manifiestan, estos suelen producir estados de ansiedad, estrés e irritabilidad.

Si el acoso se mantiene por mucho tiempo o su intensidad es muy alta o la persona se encuentra más vulnerable pueden aparecer cuadros de depresión, transtornos de sueño y síndrome postraumático. Ahora bien también pueden sucederse un conjunto de efectos a nivel conductual, al ocurrir alteraciones semipermanentes o permanentes en la personalidad de la víctima. También se han evidenciado un aumento en las adicciones a farmacos, alcohol, tabaco y drogas ilegales, que sirven como v{alvulas de escape de la realidad abusiva.

A nivel cognitivo y de memoria se percibe un impacto negativo tras sufrir este tipo de abuso. Uno de los más frecuentes es la erosión en la capacidad intelectual producto de la falta de concentración y el deterioro de la memoria. A esto se añade la falta en la concentración, en especial al momento de resolver problemas que pueden someter al sujeto a situaciones estresantes.

El estrés y la ansiedad dan paso a una incapacidad de sentir placer, lo que muchos sobrevivientes del acoso laboral definen como pérdida de la alegría. Esto, en suma con la condición de alerta permanente  que provoca una condición de aislamiento y paulatinamente un abandono por el espacio laboral.

Efectos del acoso laboral sobre la salud física

El mobbing también ejerce un conjunto de efectos negativos sobre el estado físico de sus víctimas. Estos tienen lugar ya sea por la somatización de los efectos psicológicos del abuso o por la acumulación de estrés y ansiedad.

Dicho esto en los casos tempranos de abuso laboral las víctimas pueden llegar a manifestar dolores de cabeza y desde luego dolor en cuello y espalda. También resulta común los trastornos en el sistema digestivo y gastrointestinal, sin dejar de reconocer la afección física producto del trastorno de sueño.

Si la situación de abuso laboral se extiende por mucho tiempo es muy posible presenciar un conjunto de trastornos en el sistema nervioso. En casos graves pueden observarse alteraciones graves en el metabolismo y la aparición de enfermedades infecciosas producto del desplome del sistema inmunológico. En casos de que sucumba a una adicción se le añaden las consecuencias de estas al cuadro.

Otros efectos del acoso laboral

Aparte de los efectos mentales y físicos de los cuales ya hemos hablado, es muy posible que la víctima manifieste las secuelas del abuso en otros aspectos de su vida. Dentro de lo social es habitual que se produzca un aislamiento parcial o total de su entorno de amistades o con una menor profundidad.

En cuanto a lo familiar, es posible que se produzcan episodios de irritabilidad enfocados hacia los familiares. El apetito sexual se pierde y los cambio de humor se hacen muy frecuentes.

Por último, pero no menos importante está el efecto dentro del plano laboral y/o profesional. En este sentido la autoestima del trabajador acosado se desploma condicionándolo a aceptar condiciones intolerables. Pero también pueden provocar el abandono pleno del puesto de trabajo.

¿Hay acoso laboral en tu empresa?

Si te preguntas si en tu empresa o en tu espacio laboral hay acoso laboral es importante que establezcas una estrategia para su detección temprana. Uno de los métodos más eficientes es la realización de reuniones frecuentes que permiten evaluar el estado de la convivencia entre los trabajadores en el espacio laboral.

A esto se pueden añadir las encuestas y/o entrevistas personales con los trabajadores. Esto permite un acercamiento más directo con los empleados y así es posible traspasar las barreras de la vergüenza o miedo. Además, permite identificar posibles escenarios o personajes tóxicos.

Una vez se haya recabado la información sobre el ambiente laboral es necesario su análisis e interpretación. Es por esta razón que resulta importante contar con personal capaz de perfilar a los abusadores, a las víctimas, el protocolo de denuncia, el marco legal. A esto se suma que cuente con la empatía y compromiso para acompañar y atender a las víctimas.

En caso de que se haya detectado casos de acoso laboral se requiere de personas que sirvan como mediadores. De ser posible, la empresa debe articular un equipo de evaluación de riesgos psicológicos, sociales y profesionales para actuar en la protección de las víctimas y para actuar sobre el abusador.

¿Cuándo sucede?

Los casos de acoso laboral se pueden experimentar tanto dentro del entorno laboral como fuera de este. A su vez los focos de origen del acoso pueden ser múltiples. Estadísiticamente hablando, el acoso suele ser vertical descendiente siguiendo la línea jerárquica dentro de la empresa. Esto quiere decir que sucede de un supervisor sobre su empleado directo. No obstante, hay casos en los cuales es ascendente es decir, que se da de un supervisado a un jefe o entre empleados del mismo nivel dentro de la empresa.

Todo esto implica que hay que evaluar diversos escenarios en los cuales se puede experimentar el acoso laboral. Ahora bien, estos espacios son perfectos para el desarrollo de diversos tipos de acoso.

Tipos más frecuentes

Existen diversos métodos de clasificación del acoso laboral. Se puede categorizar según la direccionalidad del acoso, el entorno en el que se realiza. Sin embargo, hemos preferido organizarlos en función a la naturaleza propia de cada acoso. De este modo encontramos los siguientes tipos de acoso laboral más frecuentes en la actualidad.:

Acoso digital

Para este tipo de acoso los medios digitales y redes sociales son los espacios donde se desarrolla el acoso. Acá se suele proceder con elementos de intimidación, denigración y menoscabo de la integridad de la víctima usando correos electrónicos, elementos de vídeos, fotos o las mismas redes sociales. Esta vía de agresión psicológica permite al acosador algo de discreción y un enfoque que evita el contacto físico directo. Suele pasar desapercibido a los ojos de terceros, pero las firmas digitales de muchos elementos de acoso pueden servir como evidencia contundente contra el abusador.

Chantajes

El chantaje es un mecanismo usado por un abusador con el fin de coaccionar a su víctima a realizar ciertas actividades que van en contra de la naturaleza de su empleo. En caso de que este no acceda se revelaría una información que puede lesionar su vida personal y/o profesional. Esta acción de doblegar a la víctima le confiere un beneficio directo al abusador.

Relaciones fuera del trabajo

En muchos casos es posible que miembros de un trabajo establezcan relaciones interpersonales fuera del ámbito laboral. El problema reside en el hecho de que los acosadores emplean situaciones acaecidas en este contexto extra laboral para imponer su voluntad a la víctima. Usualmente, se emplea el chantaje para mantener el vínculo abusivo.

Descriminación

Cuando hablamos del acoso laboral por discriminación hacemos referencia directa al uso de elementos de presión psicológica motivados por elementos raciales, de orientación sexual, religión, etc. En estos casos se aplica una presión sobre la víctima caracterizada por faltas de respeto, agresiones, desigualdad en las asignaciones o tareas laborales, entre otros aspectos.

Este tipo de acoso suele desarrollarse en bandas de acosadores que buscan reafirmar su posición que les da los que ellos consideran un derecho para abusar de sus víctimas.

Bossing

El bossing no es más que el acoso laboral ejercido por el jefe hacia sus empleados. En muchas ocasiones este tipo de acoso busca conseguir que un subordinado renuncie o que acepte condiciones laborales abusivas. La sobrecarga de trabajo, reducíón de sueldos y/o beneficios, aplicación de medidas disciplinarias fuera de medida se encuentran a la orden del día en el bossing.

La denuncia de este tipo de acoso debe hacerse ante un superior del acosador, en caso de que no tenga hay que recurrir a recursos humanos.

Acoso de un supervisor

Menos frecuente que el bossing, el acoso a un supervisor es cuando un subordinado realiza mediad de acoso a un superior. En estos casos también se puede evidenciar el fenómeno de las bandas de acosadores.

¿Cómo prevenirlo?

En el caso de que en tu espacio de trabajo exista un contexto de agresión hacia tu persona, la clave para detenerlo es que actúes y así poner freno a esta situación. De lo contrario puede ir escalando afectando tu desempeño dentro del entorno laboral arrastrándose a lo personal. Para que puedas prevenirlo hay varias medidas que la empresa debe asumir desde lo preventivo así como desde el plano de la acción si ya está ocurriendo.

En el caso preventivo es necesario proceder aplicando las siguientes medidas:

  • Es necesario que la empresa diseñe y cree un código de conducta en la empresa con el cual se establezca una cultura de respeto laboral. Para ello el departamento de recursos humanos en concordancia del cuerpo directivo de la empresa deben idear como será el tipo de cultura empresarial que se aspira.
  • Realizar un proceso de educación y concientización sobre el acoso laboral que vaya desde el cuerpo directivo de la empresa y se desprenda hacia abajo en la cadena jerárquica.
  • Debe fomentarse el respeto, cordialidad, amabilidad y trabajo en equipo.
  • Debe crearse un equipo de mediación y resolución de conflictos que sirva para canalizar las necesidades de las víctimas y demás empleados.
  • Mantener una postura de rechazo y sanción al abuso laboral en todas sus formas.
  • Crear y mantener canales de comunicación que den confianza a los empleados para poder realizar las denuncias.

Vistos estos elementos netamente preventivos es necesario instrumentar protocolos de acción en caso de que se evidencien casos de abuso laboral. La razón es que si no se toman las medidas correctivas, se crea un clima de impunidad. En este sentido el método debe contar con al menos las siguientes partes:

1.- Identificaión del abuso

Como vimos previamente existen diversos tipos de abuso laboral. El acoso por parte de un supervisor o jefe, las criticas “destructivas”, la diseminación de calumnias y chismes son ejemplos clásicos del mobbing. Pero antes de tomar cartas en el asusto es indispensable identificar tanto el tipo de abuso como la fuente del mismo.

De igual manera, es importante saber cuál es el objetivo del acosador. Esto último se refiere al interés del abusador y qué logrará con sus acciones en tu contra, ya sean beneficios en el plano personal, en el laboral o en ambos.

Para llevar esto a cabo evalúa si el abusador tiene esa actitud solo contigo o con otros compañeros, cuando realiza sus labores de acoso. También es bueno saber la frecuencia en que actúa de esa manera y en qué nivel te afecta realmente.

Esto es importante porque así podremos identificar si estamos en presencia de un abusador o de una persona desestabilizada que solo busca conflictuar en el trabajo.

2.- Enfrenta al abusador

Al momento de confrontar a un abusador es indispensable mantener la calma en todo momento, de otro modo predominan las emociones y eso te puede llevar a perder el control. Una vez identificado el tipo de abuso y su perpetrador hay que hacerle saber abierta y claramente que sus acciones no serán toleradas.

De igual manera es preciso hacerle saber al acosador que sus acciones tienen una repercusión dentro del trabajo de acuerdo con el código de ética laboral de la empresa. Esto revela al acosador de que se cuenta con información suficiente para no ser una víctima silente y que sus acciones le acarrearán consecuencias.

3.- Haz la denuncia

En muchos casos los abusadores no paran, en los casos en que la situación se salga de control o presumas que esto pueda pasar debes denunciarlo. Hazlo de manera verbal y por escrito directamente a su superior y/o a la unidad de recursos humanos del sitio donde trabajas. Para que se puedan tomar medidas resulta indispensable llevar evidencias de las acciones de mobbing en tu contra y de cómo esto te afecta en lo laboral y/o personal.

Si tu acosador es tu jefe o supervisor o estos están en complicidad con el abusador, acude al departamento de recursos humanos. Recuerda que como víctima la ley te respalda y está de tu lado en estos casos.

Resumen

El mobbing es una forma de relación dentro del ámbito laboral que, lamentablemente, es más común de lo que pudiésemos esperar. De hecho, en México estos patrones de abuso laboral están tan arraigados a la cultura de interrelación patrono – laboral que muchos desconocen su rol como abusador o víctima.

En los ambientes laborales tóxicos, justo aquellos donde impera el acoso, suelen ser espacios poco productivos y menos redituables. Para revertir esta tendencia es necesario construir una filosofía laboral basada en el respeto, cordialidad y trabajo en equipo.

También resulta importante que los trabajadores cuenten con los mecanismos y canales adecuados para hacer las denuncias y así poner un finiquito a las relaciones de abuso.

1 comentario en «Acoso Laboral o Mobbing en México, Qué es y Cómo Prevenirlo»

  1. Me parece un artículo descriptivo más que analítico. Ofrece una solución irreal al acoso laboral, que es recurrir a Recursos Humanos de la empresa, quien actuará como Juez y parte del problema. En consecuencia no habrá solución al acoso laboral y es posible que se incremente.
    Mientras no exista una autoridad externa, fuerte y honesta que actue impartiendo justicia de acuerdo a las leyes, el problema seguirá vigente.

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